Es una taquilla con varios compartimentos, cada uno con su cable y su cerradura, que se abre después de insertar una moneda o pagar con tarjeta. El usuario deja el teléfono cargando un tiempo limitado y lo recupera con más batería de la que tenía. Conviene aclarar algo desde el principio: no es una tecnología de carga distinta, sino un servicio por tiempo. Dentro de cada compartimento hay una fuente conmutada y un cable, exactamente los mismos componentes que en un cargador de pared, y la potencia que recibe el teléfono depende de esa fuente y del perfil que el propio teléfono acepte. Esta guía explica cómo funcionan, qué potencia entregan, cuánto cuesta de verdad cargar un móvil y qué hay que decidir para fabricar o comprar una de estas unidades.
¿Qué es un cargador de móvil de pago con monedas?
Un armario de carga por tiempo con pago en moneda o tarjeta.
Cada compartimento funciona como un punto de carga independiente: se abre, se conecta el teléfono al cable, se cierra y se paga. El sistema bloquea la puerta hasta que termina el tiempo contratado.
La parte eléctrica no tiene nada de particular. Dentro hay una fuente de alimentación conmutada, que convierte la corriente alterna de la red en continua, y un cable terminado en el conector que corresponda.
Lo que sí es específico de este producto es la parte mecánica y de control: cerraduras, detector de presencia del teléfono, temporizador, lector de monedas o datáfono y, en algunos modelos, conexión para informar del estado de cada compartimento.
¿Cómo funciona una taquilla de carga por monedas?
Con un ciclo sencillo de pago, bloqueo y temporización.
El usuario elige un compartimento libre, conecta el teléfono, cierra la puerta e introduce el importe. A partir de ahí, el sistema enclava la puerta y arranca la cuenta atrás.
Al terminar el tiempo, el compartimento se desbloquea y el teléfono puede retirarse. Si el local cierra antes, muchas unidades incluyen un modo de apertura manual para el personal.
| Elemento | Función | Qué determina su coste |
|---|---|---|
| Fuente conmutada | Convierte AC en DC para cada puerto | Potencia y certificaciones del modelo |
| Cable y conector | Entrega la energía al teléfono | Tipo de conector y corriente admitida |
| Cerradura y puerta | Protege el dispositivo durante el servicio | Material y mecanismo |
| Control y pago | Temporiza y cobra | Monedas, tarjeta o ambos |
| Estructura | Aloja los compartimentos | Número de plazas y acabado |

¿Qué potencia suele entregar cada compartimento?
La que permita su fuente, habitualmente entre 10 W y 30 W.
Un compartimento con salida USB-A clásica entrega en torno a 10 W o 12 W, suficientes para cargar durante una hora de servicio, pero lejos de la carga rápida que el teléfono consigue en casa.
Los modelos con USB-C y Power Delivery pueden subir a 18 W, 20 W o 30 W, y ahí sí se aprovecha el perfil rápido de la mayoría de los móviles.
El límite real no lo pone la taquilla, sino el conjunto: la fuente, el cable y el perfil que el teléfono negocie. Si la fuente entrega 20 W y el cable es fino, la carga se quedará por debajo.
¿Cuánto cuesta cargar el móvil en estas máquinas?
Lo que fije el operador por cada intervalo.
El precio no depende del consumo eléctrico, sino del servicio: ocupación de un compartimento, vigilancia y mantenimiento. Por eso no hay una tarifa única y conviene consultarla en cada ubicación.
En términos de producto, lo que define el coste de la máquina es el número de compartimentos, la potencia de cada fuente, el sistema de pago y el material de la estructura.
Para quien compra al por mayor, la comparación razonable se hace con esos cuatro datos sobre la mesa, y no con el precio de una unidad suelta sin especificación.

¿Cuánto dinero cuesta cargar el móvil en casa?
Unos céntimos al año, en el orden de la unidad.
El cálculo es sencillo: si una batería almacena 20 Wh y la conversión tiene un rendimiento del 80 %, hacen falta unos 25 Wh de la red para una carga completa.
A un precio de 0,20 €/kWh, esos 25 Wh equivalen a 0,005 € por carga. Repetido todos los días del año, son unos 9 kWh y alrededor de 1,8 € anuales.
Ese orden de magnitud explica por qué el coste de la máquina expendedora no está en la electricidad: está en el servicio. Para hacer el cálculo con datos propios, basta sustituir el precio por el que figure en la factura.
¿Es seguro usar un cargador público de pago?
Sí, siempre que el equipo esté certificado.
El riesgo no está en el concepto, sino en la ejecución. Un compartimento con una fuente certificada, cableado protegido y toma de tierra correcta funciona igual que un cargador doméstico.
La normativa europea de diseño ecológico para fuentes externas fija requisitos de eficiencia y de consumo en vacío, y la de seguridad aplicable a equipos eléctricos exige que el producto supere los ensayos correspondientes.
Para el usuario, la comprobación práctica es mirar el estado del cable y del conector antes de enchufar: un cable pelado o un conector suelto es motivo para elegir otro compartimento.
¿Cuál es el mejor cargador de carga rápida para el teléfono móvil?
El que cubre el perfil que admite el teléfono.
No hay un modelo mejor en abstracto: un adaptador de 20 W con Power Delivery cubre la carga rápida de la mayoría de los móviles, y subir de vatios no acelera un equipo que no los admite.
Por encima del perfil del teléfono, los vatios extra no aceleran nada; sirven para otros dispositivos conectados al mismo tiempo.
Por debajo, el resultado es una carga correcta pero lenta, sin ningún riesgo asociado más allá del tiempo de espera.
¿Qué pasa si cargo un celular de 25 W con un cargador de 45 W?
Nada: cargará a 25 W, que es su máximo.
La carga funciona por negociación, así que el teléfono solicita el perfil que admite y el adaptador entrega lo que le piden. El excedente queda disponible para otros dispositivos.
Ese comportamiento es el mismo en una taquilla de pago: si cada compartimento lleva una fuente de 45 W y el teléfono admite 25 W, la carga será la del teléfono y la instalación trabajará con margen.
Dimensionar la fuente por encima del teléfono más exigente es, por tanto, una decisión de diseño razonable, no un desperdicio.
¿Cómo saber si un cargador es bueno?
Por su documentación, no por su precio ni por su aspecto.
Un producto serio declara la potencia por puerto, los protocolos que soporta, el modelo exacto y las certificaciones aplicables al mercado donde se vende.
Cuando esa información no existe, no hay forma de comprobar que el producto cumple los requisitos de seguridad ni de reproducir sus prestaciones.
En un servicio público de carga, a esa lista se añade el estado del cableado y la protección mecánica del compartimento, que es lo que el usuario ve y toca.
¿Qué hay que decidir para fabricar una taquilla de carga?
Cuatro cosas antes de hablar de precio.
La primera es cuántos compartimentos y de qué tamaño, porque de eso depende la estructura. La segunda, la potencia y el tipo de conector de cada punto.
La tercera es el sistema de pago, que condiciona el control electrónico y el mantenimiento. Y la cuarta, el mercado de destino, que determina qué certificaciones deben obtenerse antes de vender.
Con esas cuatro decisiones cerradas, el fabricante puede proponer una configuración concreta y un plan de pruebas, en lugar de un presupuesto genérico.
Qué documentación conviene pedir al proveedor
La que permita auditar el producto, no solo comprarlo.
Ficha técnica con potencia por puerto y protocolos, declaración de conformidad o certificados del modelo, informe de ensayo del prototipo y plan de pruebas de producción son los documentos básicos.
A ellos conviene añadir la lista de componentes críticos y los criterios de aceptación acordados, que son los que permiten comparar dos ofertas sobre la misma base.
Sin esa documentación, el riesgo del proyecto no se reparte: lo asume íntegramente el comprador.
Errores frecuentes al comprar una taquilla de carga
Los fallos en este tipo de compra casi nunca se detectan en la foto del producto. Estos son los que aparecen cuando la máquina lleva semanas en servicio.
- Elegir por número de compartimentos sin revisar la potencia de cada uno.
- Instalar fuentes sin certificación para el mercado donde se va a operar.
- Usar cables básicos que limitan la corriente y alargan el servicio.
- No prever el mantenimiento de cables y conectores, que es lo primero que se desgasta.
- Comparar precios sin especificación: dos equipos iguales por fuera pueden llevar fuentes muy distintas.
Cómo elegir la potencia de cada compartimento
Partiendo del teléfono más exigente del público objetivo.
Si el servicio se instala en un entorno donde conviven móviles de gama alta y de gama media, tiene sentido dimensionar cada punto para el perfil estándar más alto que se quiera cubrir, y no para el máximo teórico de un modelo concreto.
Un punto de 20 W por USB-C con Power Delivery cubre la carga rápida de la mayoría de los teléfonos y mantiene el coste del equipo en un rango razonable.
Subir a 45 W por compartimento solo se justifica si el servicio va a cargar también tabletas o portátiles ligeros.
Nota para compradores B2B
En un servicio de carga por tiempo, la experiencia del usuario depende de una fuente fiable y de un cable en buen estado, no de la cifra más alta de la ficha.
WECENT fabrica fuentes conmutadas y adaptadores GaN con opciones OEM/ODM desde 200 unidades por modelo, potencias de 20 W a 240 W y documentación de pruebas orientada a certificación CE, FCC, RoHS, CEC, DOE, CCC, PSE o KC según el modelo y el mercado de destino.
Para un proyecto, la recomendación es fijar por escrito la potencia por punto, los protocolos y el plan de pruebas, y validar la muestra con los teléfonos que se van a cargar en el servicio.
FAQ
¿Qué es un cargador de móvil de pago con monedas?
Es una taquilla con varios compartimentos que se abren tras pagar con moneda o tarjeta y en los que el teléfono permanece cargando un tiempo limitado. No es una tecnología de carga distinta: dentro de cada compartimento hay una fuente conmutada y un cable como los de un cargador de pared.
¿Cuál es el mejor cargador de carga rápida para el teléfono móvil?
El que cubre el perfil que admite el teléfono concreto. Un adaptador de 20 W con USB Power Delivery resuelve la carga rápida de la mayoría de los móviles; solo los modelos con perfiles propietarios necesitan el cargador de su propia familia para alcanzar el máximo.
¿Qué pasa si cargo un celular de 25 W con un cargador de 45 W?
Nada: cargará a 25 W, que es su máximo. La potencia se negocia entre el adaptador y el teléfono, así que el dispositivo solicita lo que admite y el excedente queda disponible para otros equipos conectados.
¿Cuánto dinero cuesta cargar el móvil?
En casa, unos céntimos al año. Una batería de 20 Wh necesita alrededor de 25 Wh de la red por carga con un rendimiento del 80 %, lo que a 0,20 €/kWh supone 0,005 € por carga y algo menos de 2 € al año. En una máquina de pago, el precio lo fija el operador como servicio.
Fuentes
USB Charger (USB Power Delivery) — USB-IF · Reglamento (UE) 2019/1782 sobre fuentes de alimentación externas — EUR-Lex · Directiva (UE) 2022/2380 sobre el cargador común — EUR-Lex · International Electrotechnical Commission (IEC) · ENERGY STAR — U.S. EPA · Texas Instruments — documentación técnica de conversión de potencia
Enlaces de interés
WECENT España · Cargadores GaN · Cargadores inalámbricos · Fabricación OEM y ODM · Control de calidad
Si tu proyecto necesita fuentes conmutadas o adaptadores con documentación verificable, envía la especificación y el mercado de destino a la página de contacto de WECENT.
